3 jun. 2008

viva la casualidad

En la feria de Madrid las casualidades venían de la mano, de dos en dos, en tropel.
Conocí a la gente de Kalandraka, que me hizo sentir como en casa y me regalaron unos libros chulíferos.
Encontré un libro que buscaba hace tiempo.
Compré, como siempre, mucho menos de lo que me hubiera gustado.
Para mi deleite, también llovió.
(La lluvia llenó las tazas vacías que se quedaban en las mesas de las terrazas).

Hubo encuentros interesantes con gente a la que antes sólo conocía vía blog: al tremendo Termenón y el hambriento Canibalibro (que no es uno sino dos: Don Caníbal y Don Libro), quien venía famélico y, sin miramiento alguno, se zampó una página de mi libro en menos que canta un gallo. Gracias a su hambre insaciable, más casualidades vinieron a llamar a la puerta... pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.

Y, para quien no se lo crea, he aquí una prueba irrefutable de que el Canibalibro existe (¡y cómo le gusta el humo!):

12 comentarios:

El canibalibro dijo...

Así es, ciertamente fueron una serie de felices casualidades. Y hemos de decir que la ilustración era realmente sabrosa. Ni le faltaba ni le sobraba sal. De lo mejor que hemos degustado últimamente. Lo calificamos como comida gourmet, sin lugar a dudas.

Un saludo de el hambriento Canibalibro.

aitana dijo...

jajaja... gracias, Canibalibro... todo un honor que mis páginas sean devoradas por tan fino paladar. Un beso.

belula dijo...

Qué bien poder estar con kalandraka....me encanta!!!!

Juliana Bollini dijo...

HOLA AITANA:
Me encantan tus ilus ,muchas gracias por brindarnos tantas imágenes maravillosas y llenas de vida!! TE INVITO A CONOCER MI BLOG. BESOS, JULIANA

anagg dijo...

Hola Aitana!
Recién hoy descubro tu blog- mundo-ilustraciones y ocurrencias y me encantoooooo!!! Me fascina tu estilo!!!! Yo estoy recién empezando con la ilustración y buscando un estilo propio. Allä vamos! En Argentina se consiguen tus libros?? Besos desde BS AS,
Ana

Juliana Bollini dijo...

Querida Aitana:
gracias por pasar por mi blogito!
Estoy llendo para mi tierra de visita( Buenos Aires) y me gustaria comprar algun libro tuyo,sabes si consigo allá?
besos, y hasta luego!

María W. dijo...

Hola, Aitana. Hacía tiempo que no te visitaba (bue... no tanto). Pasé por el blog de Gustavo Aimar y me encontré con tu generosidad. Y aquí viene.
Noticias lindas, y casualidades para festejar. ¡Qué sigas bien!
Un abrazo.

El gaucho dijo...

precioso blog... un gusto conocerlo...

aitana dijo...

Belula: a mí también me encanta... cuando ni siquiera sabía que iba a convertirme en ilustradora veía los libros de Kalandraka y me decía "¿te imaginas llegar un día a la librería y ver mi nombre en un libro de estos?"... y mira tú por dónde...

Ana y Juliana: gracias a ambas dos. En Argentina se puede conseguir "Ramona la mona", eso seguro. "El viaje del bisabuelo" no creo que haya llegado todavía hasta allá, es bastante nuevo, pero es probable que llegue en un futuro. Y "Salvavidas" no tengo ni idea de si se puede o no conseguir... todo es preguntar. El de las mentiras seguro que no. Si consiguen alguno me podrían escribir y así sé a ciencia cierta qué está por allá y qué no, ¿vale?... gracias de antemano.
(por cierto, Ana: suerte en la búsqueda... encontrar un estilo propio no es tarea fácil... creo que por mucho que busques al final va a ser él el que te encuentre a ti).

María: también hacía tiempo que no te visitaba... me quedé maravillada con tus ilustraciones de los animales... me gustaron muchísimo, tan finas y tan cromáticamente discretas... un primor (qué palabra tan cursi... me encanta).

Gaucho: un gusto también el tenerlo por acá. Gracias.

María W. dijo...

Grazie, obrigada, gracias. Me encantan las cursilerías, las junto aunque no quiera, se me pegan a veces, y se me escapan por la boca cuando algo me emociona, sobre todo en los atardeceres.

cecilia varela dijo...

Las tazas de lluvia son lo más recomendable para acompañar un buen bocado de libros

aitana dijo...

claro que sí, ceci... las tazas de lluvia son lo mejor para acompañar los bocados de libros, los canapés epistolares, los pastelitos de versos... luego están las tazas de lágrimas: esas són más recomendables para acompañar los accesos de melancolía, los ataques de risa y muchas clases de arrebatos. Un brindis con taza, madama!