
Reseña de Javier Munguía para Revista de Letras.












Llegó poco a poco, pero cansado. Se sentó en la mecedora y empezó su relato. Al gato y al avestruz les encantó su historia. A mí también, aunque ya la conocía. Ahora está en mi cama, se le salen los pies, pero dice que está cómodo igual.
Visiten el blog de la colección Pez Volador (de la editorial Almadraba). Allí podrán conocer las historias, los autores, los ilustradores y los personajes. No se lo pierdan.








La Niña Nadadora vivía en el Mundo al Revés. No podía venir a verme porque un océano entero nos separaba y ella no tenía pestañas que le protegieran los ojos del agua salada. El Niño Barbado le puso unas, rojas como las mías, y le pintó el gorro de baño más bonito del mundo. Así que ella, valiente como pocas, nadó y nadó y nadó hasta llegar a mi puerta. Ahora vive conmigo en el Otro Mundo al Revés. Platicamos de muchas cosas y leemos cuentos y nos reímos del tiempo. También dibujamos entre las dos un retrato para enviárselo al Niño Barbado y que no la extrañe demasiado.
He diseñado, junto con la agencia Small Fish, una campaña publiciaria para la Universidad Politéncia de Cartagena. A partir de mis imágenes se han hecho flyers, marquesinas, un autobús de dos pisos y una web. El autobús es lo que más ilusión me hace... si alguien lo ve pasar, que le tome una foto.
